Una ventana al Mediterráneo
La visión de Marina López, Loto Arquitectos
Origen: una casa de líneas puras, con alma cercana
Este proyecto nace del deseo de unos clientes de habitar una vivienda única, de líneas puras, capaz de transmitir serenidad sin renunciar a un carácter cálido y cercano. Desde el primer boceto, entendimos la casa como una pieza que debía dialogar con su paisaje, evitando estridencias y buscando una presencia sobria que, a la vez, emocionara en el día a día. Esa dualidad —rigor y cercanía— guía cada decisión del proyecto.
Lo que la hace especial
La vivienda se proyecta con una geometría depurada y minimalista, adaptándose a la parcela mediante una planta de forma poligonal. La inclinación de las pérgolas en fachada invita a recorrer los espacios y contemplar el paisaje, transformando la arquitectura en un marco que dirige la mirada hacia el horizonte. Así, la vivienda se convierte en una auténtica ventana abierta al entorno.
Concepto y técnica de estructuras singulares
Queríamos que la casa transmitiera la imagen de una arquitectura de ingeniería compleja: grandes luces sin pilares, forjados con cantos mínimos y ventanales que desaparecen para borrar el umbral entre interior y exterior. El resultado es una continuidad espacial limpia, donde los límites se desmaterializan y el paisaje entra en casa con naturalidad.
La estructura de la casa está concebida como un cascarón continuo que se sostiene con el mínimo número de apoyos intermedios, permitiendo que los planos parezcan flotar. Esta lógica estructural, integrada desde el inicio del proyecto, genera una arquitectura distinta a la de su entorno: ligera en apariencia, pero resultado de decisiones precisas que hacen posible esa sensación de simplicidad y suspensión.
Materialidad con calidez contenida
La paleta es esencial y táctil: revestimientos continuos, madera en puntos de contacto, carpinterías de alta prestación y piedra en zonas clave. Buscamos una calidez contenida que equilibre la precisión geométrica; superficies que reflejen la luz con suavidad y texturas que inviten a ser vividas. La casa no solo se mira: se recorre, se toca, se habita.
Sostenibilidad silenciosa
La estrategia pasiva —orientación, vuelos de pérgola, ventilación cruzada— y la envolvente de alto rendimiento reducen la demanda energética sin exhibicionismos. La tecnología existe, pero permanece en un segundo plano para que la experiencia del espacio siga siendo protagonista.
Nuestra visión
En LOTO arquitectos, concebimos cada proyecto como una oportunidad para explorar la relación entre las personas, la arquitectura y el entorno. En esta vivienda, nuestra intención ha sido ir más allá de la resolución funcional del programa: buscamos crear un espacio que emocione, que dialogue con el paisaje y que ofrezca una experiencia cotidiana extraordinaria.
Nuestra visión se basa en depurar la forma hasta lo esencial, dejando que la geometría, la luz y la estructura hablen por sí mismas. Nos interesa una arquitectura que no solo se vea, sino que se recorra; que invite a mirar, a detenerse, a descubrir nuevas perspectivas. Por eso, cada gesto —desde la planta poligonal hasta la inclinación de las pérgolas— está pensado para acompañar esos recorridos y amplificar la relación con el horizonte.
Del mismo modo, concebimos la estructura como parte fundamental del lenguaje arquitectónico. La aparente sencillez formal es el resultado de decisiones técnicas precisas: grandes luces sin pilares, cantos reducidos y aperturas que se desmaterializan para fusionar interior y exterior. La integración entre ingeniería y arquitectura no es un recurso, sino una forma de entender el proyecto como una pieza coherente, honesta y contemporánea.
En definitiva, nuestra visión apuesta por una arquitectura minimalista pero cálida, técnicamente rigurosa y emocionalmente cercana; una arquitectura que, sin estridencias, consigue que cada espacio cuente algo y conecte profundamente con quienes lo habitan.
Una colaboración que comparte visión
Este proyecto se materializa gracias a la colaboración estrecha entre Loto Arquitectos y Blues Simon Group. Trabajamos con un mismo lenguaje: precisión técnica, sobriedad elegante y respeto por el paisaje. Mientras Loto Arquitectos define el concepto, la geometría y la estructura que hacen única a la vivienda, Blues Simon Group aporta una ejecución impecable, control de calidad y oficio en obra para que cada detalle —desde las grandes luces sin pilares hasta la integración de los ventanales— se construya con la fidelidad y el rigor que la idea requiere.
Compartimos la convicción de que la arquitectura minimalista solo es auténtica cuando técnica y emoción avanzan juntas. Por eso, cada decisión se contrasta de forma conjunta, desde el cálculo estructural hasta la elección de materiales, garantizando un resultado coherente, atemporal y profundamente mediterráneo.




