Los procesos de transformación digital no deberían emprenderse ajenos a una estrategia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) o, al menos, así lo concebimos en Blues Simon Group desde que emprendimos hace años esta travesía hacia la digitalización. Ignorar los riesgos que entraña esta decidida apuesta por la tecnología, sería un grave error. 

Esto es lo que ha propiciado que en ciertos círculos ya se hable, incluso, de Responsabilidad Digital Corporativa (RDC), entendida como un conjunto de prácticas y comportamientos que ayudan a una organización a utilizar datos y tecnologías digitales de una manera social, económica, tecnológica y ambientalmente responsable. 

Privacidad y sesgos

Para poder desarrollar una estrategia de estas características es imprescindible tener muy presente la relación inseparable entre tecnología y personas, lo que de manera imperativa exige un especial cuidado a temas como la privacidad de los datos personales, tanto de clientes, como de empleados y socios/proveedores. 

Paralelamente, la creciente aplicación de tecnologías de Inteligencia Artificial (IA), algoritmos y aprendizaje automático (machine learning) también está ampliando la ventana de riesgos, consecuencia de los posibles sesgos que pueden producirse cuando se aplican estas tecnologías, derivando en toma de decisiones injustas o discriminatorias. 

¿Destrucción de empleo?

Uno de los grandes nubarrones que se cierne sobre cualquier proceso de transformación digital es el temor a la pérdida de empleos, especialmente en aquellas funciones que requieren una menor cualificación. En este sentido, la explosión de teletrabajo que se ha producido con motivo de la pandemia es un arma de doble filo, porque donde unos encuentran flexibilidad otros identifican la posibilidad de que esas tareas que se realicen desde casa sean automatizadas o, incluso y dado que no se requiere presencia en la oficina, ser externalizadas para abaratar costes.

Este no es el caso de Blues Simon Group, porque dentro de nuestra RDC concebimos la digitalización para sumar y no para restar. De esta manera, cualquier tarea o proceso que es automatizado no pone en riesgo ningún puesto de trabajo, más bien todo lo contrario, dado que fideliza e implica más a nuestros empleados al liberarlos de tediosas y rutinarias tareas, dejándoles más tiempo libre para que se involucren en proyectos que realmente les resultan estimulantes y aportan más valor a la empresa.

Al mismo tiempo, esto no sería posible si en nuestra compañía no hubiéramos prestado atención desde el principio a una de las grandes carencias que se produce en todo proceso de transformación de estas características: la falta de competencias digitales entre los empleados, por lo que Blues Simon Group contempla un marco formativo que resuelva dicho obstáculo.

El medio ambiente presente en la Responsabilidad Digital Corporativa

Por otro lado, la Responsabilidad Digital Corporativa también trae consigo un compromiso con la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente, una de las grandes preocupaciones históricas de Blues Simon Group. La progresiva eliminación del papel o una optimización de los consumos energéticos que realizan los equipos informáticos con los que trabajamos tan sólo es una de las medidas que adoptamos al respecto. 

En este mismo ámbito de actuación, no sólo somos especialmente cuidadosos a la hora de eliminar y acudir a puntos de reciclaje de los equipos que no dan más de sí, sino que en los casos en los que todavía pueden ser aprovechados, por ejemplo, para atajar la brecha digital escolar que la pandemia ha dejado al descubierto con familias sin acceso a equipos, ponemos remedio.

Además, la sustitución de equipos no se realiza por modas o caprichos, tratando de retrasar cuanto podemos los ciclos de obsolescencia de los dispositivos electrónicos con el consiguiente beneficio para el medio ambiente. 

Blues Simon Group está comprometida con la RSC y con la RDC, ampliando el foco sobre las repercusiones de sus acciones no sólo en su cuenta de resultados, sino previamente y de manera destacada en sus empleados, sus clientes y partners y la sociedad y el medio ambiente.